BIENVENIDOS

BIENVENIDOS.

DISFRUTEN DE ESTA HUMILDE PAGINA LOS QUE PUEDAN HACERLO, LOS QUE NO, GRACIAS POR HABERSE TOMADO LA MOLESTIA DE HABER ENTRADO
TODOS, LOS QUE PUEDAN Y LOS QUE NO, SEAN FELICES, SEAN LOCOS, DESINHIBIDOS, NO SE REPRIMAN, SEAN AMABLES CON LAS DAMAS
VAYAN SIEMPRE DE CARA AL VIENTO
VIVAN CON EL CORAZON EN LA MANO.
DECIA DON JOSE DE SAN MARTIN: "SEAMOS LIBRES, QUE LO DEMAS NO IMPORTA NADA."

martes, 5 de agosto de 2014

CRÓNICA DE VIAJE A TOKIO - OCTAVO DÍA

El Hotel Shiba Park tiene diez pisos y un más 150 habitaciones aproximadamente. El quinto piso, ( mi habitación es la 1510) y estimo os demás también, tienen los techos algo mas bajó de lo que estoy acostumbrado, y el baño más aún, el baño es para petisos, los japoneses históricamente no fueron altos y se ve en la calle, con lo cual yo con mi 1,67 metros de altura, acá 1) nadie me dice nada de mi altura, 1) porque todos tienen más o menos mi altura 2) porque los japoneses hablan en japonés. Volviendo al baño, es tan reducido que el inodoro y el bidet están "en combo" y, desconocido para mi, a botonera. Escuche hablar de una lluvia finita o suave y de una lluvia gruesa de abajo para arriba, pero no quise averiguar y estoy usando papel. Me siento y cada vez que me siento se ve que toco algo y sale agua y la verdad no me gusta nada. Sólo toco una manija que dice Toto (la marca ) que vendría a ser la cadena o la botón del depósito, pero acá no hay depósito.
Fuera de este detalle escatológico la habitación es también japonesa en el sentido de la altura, baja y reducida en espacios. Cuando entramos con Carlitos nos costo mucho acomodar nuestras cosas ( ropa valijas y calzado) hay dos pares de pantuflas excelentes ( no descartables - aunque el Equi comento que uno de las podía quedar ) con las cuales ayer salí a cenar. También hay unas batas de cama que sin sobrias pero me gustan mucho. La bata cuando le comenté a Mariel que me gustaba agarro una de la pila que tenía el carrito de la limpieza ( limpia ) y me dijo toma Carlitos yo te la regalo es decir de la afano y después me la regalo. Ahora vamos por las pantuflas. Los aménities se reducen a dos cepillos para peló y cepillo de dientes y dos cofias. Vamos por los cepillos en esta.
Esa es la habitación, afuera hay una ciudad que aún nos falta conocer aunque sea lo que esté a nuestro alcance.
Hoy el grupo entero a la mañana temprano decidió ir a ver un Buda gigante y la bahía de Tokio, el grupo de Tito Benito de fue a Kioto, y mi hijo y yo decidimos ir al centro de la ciudad y pasar el día conociéndolo.
Desayunamos en un Starbucks y visitamos el templo de Sojoji, que está cercano al hotel en el parque de Shiba, en una mañana con algo más de treinta grados. El templo es un complejo de edificaciones siendo una la más importante donde se practica y realizan celebraciones entre las más importantes la exhibición del Buda negro tres veces al año los 15 de marzo, de junio y de setiembre. Hay otro templo anexó más chico con tres altares donde sacándonos las zapas subimos al altar. Hay un sector con una campaña gigante, otro con muchas estatuillas de 60 cms de altura una al lado de la otra y los fieles les ponen unos gorros tejidos de colores y una vela a cada una ( en invierno  ) ahora con tanto calor se le coloca una hélice o flor con forma de hélice de plástico que usamos en argentina para los chicos y que giran con el viento y están todas las estatuillas con las flores de colores brillando, muy cerca un arco cuadrado con alambres en los cuales los fieles enganchan sus peticiones en papelitos que también hace bailar el viento. Otra parte es un pequeño techado con una pileta in agua cristalina y unas cucharas grandes para beber de la pileta, muy bonito.
Llama siempre la atención el ambiente de recogimiento y paz ( y bienestar,  que es paz ) en este caso en otro culto que no es el de uno. Al salir del templo nos encontramos con Lucas Brizuela y Santiago Pauplis y " los Cunto" (los tres primos ) que andaban en la misma que nosotros. Fuimos caminando con ellos unas cuantas cuadras hasta que entraron en una estación del metro. Nosotros dos seguimos hasta Hamatasuyo, donde donde tomamos el tren hasta la estación Tokio que es el nudo gordíano del transporte terrestre no sólo de Tokio sino de todo Japón. La estación Tokio es uno de los mascarones de proa de la ciudad. Salimos a ver los altededrores, grandes avenidas con muchos edificios públicos y de oficinas, y uno o dos Shoppings grandes en uno de los cuajes entramos de curiosos y vimos tiendas de ríos de polo y todas cosas exclusivas en diez pisos, lo que más nos llamo la atención fue un colgante con diamantes de us 139.000, (compre dos porque me hicieron el 5 % de descuento por pago efectivo), obviamente no duramos mucho allí adentro,  salimos y is tomamos el metro  a Ginza, que es un barrio de unas 150 manzanas. Y Ginza nos atrapo. Tiendas tipo edificio de marcas como Hollister ( 8 pisos) Gao ( 4 pisos) Yamaha ( 5 pisos) Apple ( 3 pisos ) Sony ( un edificio de un montón de pisos ) y varias otras, calles con bares, bracitos, tienditas, dragstores en cada esquina, callecitas, pasajes, veredas amplias  en las avenidas y calles sin veredas, lugar variópinto pero animado y de buen gusto. Sony particularmente pasa un vídeo de escenas en el mar del Japón en una pantalla de les ancha como el frente de un terreno y uno ve a la ballena pegar el salto y parece que se va a mojar y el sonido es espectacular. Uno interactúa con los productos en serio. Carlitos y yo en Yamaha tocamos batería electrónica  ( nos escuchábamos sólo nosotros dos en los auriculares que teníamos conectados.
Pasado es mediodía estábamos cansados y con calor y en una callecita lateral a  la avenida principal entramos en un restaurancito grande como un monoambiente, la cocina a lo largo una barra paralela donde dos hombres esperaban la comida perdidos en las pantallas de sus celulares, dos japonesas que de inglés no entendían nada estaban cocinando algo envidia woks grandotes, también había una olla tapada. Tres mesitas de dos completaban el lugar. La bebida ese únicamente agua de una jarra con hielo que te servían en un vaso, sexteto nana el agua ibas de la japonesa y te lo llenaba de nuevo y así la cosa. El agua no se cobra. No había carta, como pudimos nos hicimos entender como unos Neanderthal y señalando un arroz que había en un Wok y nuestras caras nos sentamos, y cuando entraba otra japonesa al lugar vestida al estilo antiguo con kimono sandalias con medias y el pelo recogido y trabado con unos palitos, la cocinera nos trajo un manjar que era el arroz con pedacitos de carne y de huevo y alguna cosa más y un plato con un caldo oscuro. Comimos sólo con los palitos y no dejamos ni un gramo de arroz y tampoco nada en el plato de la sopa. Le pague y le compre unos palillos que son los que usan en el lugar y son lavables y reutilizables y le deje propina 200 yendo unos dos dólares y la mujer se deshacía en reverencias.
Recuperadas las energías seguimos visitando lugares y entre ellos el apple store ( Carolina, Tortita de Manteca de mi corazón pin pon: ya tu papa, que es el mejor del mundo y que te quiere hasta el cielo ida y vuelta como veinte veces cumplió su promesa, lo que si el color del aparatito lo vas a tener que adivinar, jeje ) y a las cinco de la tarde las piernas no respondían y el calor volvía a apretar y nos fuimos caminando siempre a un parque cercano y lindero a Ginza, cruzando avenidas por el medio al estilo argento ( idea de mi coequiper ) y ahí nos sacamos las zapatillas en un banco y volvimos a bajar mirando la gente pasar ( escasa) el verde y las nube, que como la vida y como la muerte nos igualan cuando las vemos pasar.
Luego de dos horas de descansar en el parque ya se había hecho de noche y dejamos atrás el sonido de las chicharras del atardecer y nos metimos otra vez en el mismo barrio, pero de noche. Fue otra cosa, los barcitos y bares ahora estaban llenos y todo tenía más vida y más gente que antes, y nosotros los dejábamos pasar y los veíamos girar, un deporte recomendable. Cuando Carlitos vio un lamborrghini que estaba estacionando y quería escuchar como sonaba cuando salía por ejemplo nos sentamos en la vereda de enfrente a esperar que el tipo saliera, al rato el auto arranco, los transeúntes nos pasaban por todos los costados y nosotros o yo feliz de la vida de compartir esto con mi hijo.
Son muy amables en estos lares y con buena onda, le preguntamos a un muchacho en una tienda donde quedaba el edificio de Sony y como no hablaba inglés dejo la caja del negocio ( era un empleado ) y nos acompaño quinientos metros hasta que bis dejo a treinta metros del monstruo que es el edificio de Sony. Uno así tsmbien vibra de otra manera y me vi junto a mi hijo diciéndole a una adolescente que se saco una foto con los dos you aré beautiful y los tres nos reíamos.
Todos los edificios se encendieron con la llegada de la noche e hicimos el mismo recorrido pero en otro tono y con los olores de los bares y barcitos y restaurantes andando.
Tanto caminamos por cualquier lado que cuando fuimos a tomar el tren nuevamente ya no estábamos en Ginza sino en. la estación Ishinashi a una sola estación de distancia de la estación en la cual bajamos para el hotel.
Llegamos y después de una siesta a las nueve de la noche salimos a cenar algo liviano y a la cama.
Reconforta ver un pueblo que siendo potencia mundial, un empleado de una tienda en la cual no estábamos comprando deje de hacer las cosas y camine casi 500 mts para llevarnos al lugar que le preguntamos. Ayer Hernán Arboleya había perdido su iphone y volvió a un lugar que había estado y tenían su iphone una chica o una señora lo había encontrado y lo había dejado en la boletería del lugar ( eso comentaban anoche) no son cosas de otro mundo, son cosas que sabemos desde chicos pero acá están en el común devenir de los actos cotidianos.
La amabilidad, el respeto, el sentido del honor y el orden bien entendido hablan del grado de civilización alcanzado por un  pueblo.
Es un pueblo milenario e igual que todo, sus flores han salido de un barro conformado por vidas sesgadas y polvo que fueron gente y sangre que fue en agua de ese polvo .
Flores que florecen desde el barro. Las cosas bellas no vienen de la nada. Sin ir más lejos hace unas décadas el actual imperio le tiro dos bombas atómicas en dos ciudades densamente pobladas.
No hay simpatía  por los norteamericanos. Pero los japoneses si son simpáticos y amables.
Todo un día a pura caminata, a pura ciudad de Tokio  no puede dejar de ser enriquecedora, me decía Evangelina el otro día vas a ver que el viaje algo te va a cambiar, algo de eso pensaba cuando baje del tren y caminaba las ultimas cuadras hacia el hotel, junto al hombre que es mi hijo, una de las dos únicas personas en este mundo a las que quizá estaría dispuesto a brindarle explicaciones, y eso si llegara el momentos que me las pidieran. Pero mis hijos no me piden explicaciones. Es otra cosa.

domingo, 3 de agosto de 2014

CRONICA DE VIAJE A TOKIO - SÉPTIMO DÍA

Hoy los mismos locos de ayer, menos Mirta, nos juntamos en el lobby del hotel y charlamos un rato con otros hinchas de Lanús a prueba de balas que tienen la suerte y posibilidad de venir hasta aquí, era la familia de mi querido TiTo Benito, en este caso ( con Tito comparto la condición de oveja negra, amigazo, no hace falta comer un asado para ser amigo, algunas ideas en común y no guardarse de expresarlas, para mi alcanza.
9:20 hs de Tokio.
Salimos caminando en grupo hacia un destino que muchos miran con cara rara, el Monte Fuji, a unos ciento cuarenta kilómetros. Metro y estación Tokio.
Sacamos los tickets para el Shinkansen, que es el tren de alta velocidad que nos deja en Shin Fuji, a treinta kms de la base del Monte Fuji.
El tren se desplaza a una velocidad por lo menos para mi, desconocida, la electricidad la recién por arriba y en la parte baja si bien tiene ruedas existe una combinación con una conexión magnética que le permite la velocidad y la suavidad de marcha, porque parece flotar. La sensación es que se desplaza en el aire. El boleto vale us 49.
A las 10:26 estábamos saliendo ( con treinta segundos de demora )
10:43 en las afueras de TOKIO
el tren acelera. Mamadera !!
El Shinkansen es impecable en todo sentido ( sanitarios limpieza, comodidad luminosidad, acondicionamiento del aire, etc
Pasando Yokohama se interna en zonas rurales, de un lado el mar, del otro las montañas.
  11:15 horas.
Dos minutos dentro de un túnel a 200 kms por hora.
Al rato otro túnel largo y después mas túneles. El mar en un momento se acerca a la montaña, luego vuelve a alejarse. El Shinkansen va ahora más tiempo por túneles que por el campo o el valle.
Las estaciones están al aire libre, los pisos brillan, ni un papel en el suelo a pesar de la cantidad de máquinas expendedoras de bebidas y de las tiendas que venden comidas en diferentes variedades todas limítrofes con el sushi. Cada vagón mide 30 metros y nuestro Shinkansen tiene 30 vagones, es decir mide 450 metros de longitud.
11:26 llegamos a Shin Fugi, el viaje de 110 kilómetros incluyendo las siete ubicuo paradas demoro apenas una hora.
Desde Shin Fuji sacamos boleto en bus hasta la base del Monte Fuji. ( us 30 por cabeza )
En la tienda de la estación mientras esperábamos el bus me compre te verde y te negro japonés ( continúa mi proceso de aputazaniento ) y también una calco para mi camioneta, que también es japonesa. Y que ?
La cuidad de Shin Fuji es grande, prolija, hermosa en lo que pudimos apreciar. Muchas casas pequeñas y calles angostas. Es de zona montañosa y un río baja del monte paralelo a la ruta, cada tanto  se lo puede apreciar. La ruta hacia el monte es siempre derecha y en subida por la ladera, de pronto la ciudad se acaba y empieza una zona de pinos sembrados durante unos cuantos kilómetros. Durante el trayecto vemos a un montón de corredores que van bajando desde el monte a la ciudad por la angistisina banquina, me acuerdo de mis amigos de "Correr el lo+" y de los del centro aerobico, de Silvina Salomón y de Claudito Alcami y de mi amiga del Facebook Vale Marsans, y de Mariel Bruno, que también corren los tres y me los imagino por esta ruta y está angostisima banquina.
El área del monte es parque nacional y cuando ingresamos la vegetación cambia los pinos por árboles silvestres originarios de la zona, se parece en un principio a la ruta que une Lules con Tafi del Valle, en Tucumán, pero al ser menos tropical que en nuestro país, al raro es más bien la vegetación boscosa de Bariloche o Villa La Angostura.
Gustavo Prociuk se tomo una cerveza y se durmió. Al rato cuando llegamos a la base una japonesa le dijo que era muy "Swetly" y cuando le pregunto en inglés porque, la chica le señaló la leyenda en japonés de la remera que se compró en Akiabara ayer, el creía que decía "Japón" pero la chica le explico que decía "amor". Nuestro hombre en Dubai, que luego se transformó en Nuestro  hombre en Tokio, ahora se trsnsformo en un "osito cariñoso"
A las 14:15 llegamos a la base del Monte Fuji en medio de las nubes. Había un poco de viento, o de nubes que corrían rápido. Estábamos en una tienda de oportunidades que era a la vez mirador pero con las nubes por debajo no se podía apreciar nada. Veo por detrás la ladera del  monte con las piedras porosas y livianas que fueron lava. Empieza un sendero a la cima, pregunto quien quiere venir conmigo y nadie se engancha y no encontraba a mi hijo pensé que estaba en la tienda. Mira Carlitos que en 25 minutos nos vamos. Ok. Subite sólo. Me pongo a hablar con una chica de la Mont Fuji Foundation que se dedica a preservar el lugar, me saco una foto con ella, hago una donación y me dan un certificado de colaborador con la fundación y me interno en el sendero de lava negra y granate oscura, y al primero que veo trepando el sendero es a mi hijo, me puso muy contento es igual a mi en esto pensé. Subimos algo mas de diez minutos y nos sacamos algunas fotos en un paisaje lunar. También nos guardamos varias piedras volcánicas y nos quedamos dos minutos tratando de guardarnos el paisaje en la retina y en la cabeza, una ladera empinada y negra matizada por arbustos que sólo en esta época que es el verano japonés, puesto que en invierno esta zona está tapada de nieve.
La nieve eterna del Monte Fuji no se ve desde la base, sino desde la ciudad y de mucho más lejos, nosotros no la pudimos ver porque estaba nublado y el monte tiene 3776 metros de altura y las nubes la cubrían.
Bajamos con mi hijo, con un cierto grado de dificultad porque estábamos sin los bastones de escalar, y "my friend" nos saco sonriendo  la foto que se sacan todos los que penetran en el sendero de lava, a unos metros de ya iniciado el mismo. El punto de los 2400 metros escrito en japonés con el nombre del Fuji.
Todo lo que sube y nosotros también. A las 17:30  Hs llegamos nuevamente a la estación del Shinkansen. A las    19 Horas y monedas estábamos de nuevo en Tokio.
El Monte Fuji es la montaña sagrada y milenaria del Japón, fue declarada Patrimonio Universal de la Humanidad por la UNESCO, es un volcán apagado, pero un volcán al fin y al cabo, y en la otra punta del mapa, literalmente hablando.

sábado, 2 de agosto de 2014

CRÓNICA DE VIAJE A TOKIO - SEXTO DÍA

El Hotel Shiba Park, lindero al parque de Shiba, queda en un centro financiero y comercial de Tokio. Cercano también a la torre de Tokio, que es parecida a la torre Eiffel, pero más pequeña y un emblema de la ciudad en el mundo.
La ciudad es inabarcable y extremadamente prolija y bonita. Mucho verde y mucha mano del hombre y un clima extremadamente cálido y extremadamente húmedo ( como en Foz do Iguacu más o menos)
Nos habíamos acostado a las tres de la mañana y pocos o casi nadie había dormido ( los usos horarios saltados llegan al máximo: 12) por eso a las ocho estábamos todos levantados. Parte del grupo ( Gustavo Prociuk y su hijo Juan Pablo, Carlitos, Mirta, Cecilia, Carlos Cacace, Gustavo ( el otro ) y yo, enfilamos a caminar hacia la torre de Tokio, con un calor bárbaro , desayunamos los que no lo habían hecho en el hotel ( el desayuno vale us 20 por cabeza ) en un ex Starbucks y seguimos hasta la torre, a unas pocas cuadras. La torre tiene dos niveles desde donde se puede apreciar la ciudad, uno a los 150 metros y otro a los 250, luego la torre sigue pero sólo para el personal de comunicaciones y técnico. Las vistas sin impresionantes desde cualquier ángulo, es que Tokio es como una nube de edificios un horizonte también de edificios salvo la  lenguas de agua de la bahía y el río.
Cecilia es una "máquina " de sacar fotos con una terrible cámara que tiene siempre encima.
Salidos de la torre y decidimos ir a Akiabara, que no es en Japón una marca de ropa femenina sino un Town además de una estación de metro y de tren. Acá hemos visto metro ( debajo de la tierra), tren común, a nivel del piso, monoriel ( más arriba y que conecta con los aéropuertos) y tren de alta velocidad.
Luego de varias dudas y aciertos y combinaciones arribamos a Akiabara buscando electrónica y ver a los Otaku, una tribu urbana basada en los dibujitos animados de Pokemon, las caritas y ropas típicas de los dibujos animados japoneses ( pokemones, las súperpoderosas  y todos esos dibujitos que tienen algo de súper chicas, bueno, eso en vivo y en directo deja un poco de sabor a morbo. Están disfrazadas de colegialas, son apenas adolescentes pero sin mostrar todo insinúan demasiado y a los japoneses hombres los ratones que le crecen en la cabeza se pueden morfar a los gatos. Fotos de chicas adolescentes cualesquiera que se venden a un dólar (cien yenes) vídeos de esas mismas chicas bailando mostrando las bombachas y la cola, la sensación es que las pibas son unas histéricas y que los tipos son medio depravados y medio unos pajeros importantes, y más grandes que las nenas estas,  que saben que las quieren empalar vivas y juegan al mírame y no me toques.
Para llegar usamos metro (soterrado  y tren a nivel casi  del piso también. Hay también monoriel ( que conecta con los aeropuertos ) y trenes de alta velocidad ( un montón de vagones inmensos por cada formación )
Se divide Akiabara en un Town eléctrico y en otro electrónico. De esto nos dimos cuenta a las mas de cinco horas de dar vueltas viendo a las colegialas, los pokemones, los pajeros y los cientos de locales que venden artículos de electricidad, triples,  cables, cargadores, alternadores, medidores, sex shops,
etc. y nosotros queriendo comprar electrónica. Cuando estábamos dándonos por vencidos cruzamos al otro lado de la estación y vimos el shopping de electrónica de Akiabara y ahí nos despachamos. Y si, me compre un Ipad Mini de Apple ( una mónada ), gracias al consejo final de mi hijo ante mi eterna duda antes de realizar un gasto que antes consideraba superfluo : te gusta pa? Si. Entonces ? Yo que se. No seas boludo y compralo. Gracias Chabon  necesitaba que me lo digas.
Mi hijo también compro lo suyo  junto al hijo de Gustavo Prociuk, que tiene aún una valija en Dubai y se compró dos remeras con letras japonesas en un antro que no veo el momento de vérselas puestas.
Me afane una batería adicional para el iphone, estaba con los dos Gustavos  y encontramos una batería adicional para mi Celu y de la alegría salgo de la tienda a mostrarle a Carlitos que estaba dormido sentado en la vereda apoyado en un cantero mientras miles de japoneses le pasaban alrededor  ( imagen surrealista ) y le digo mira lo que conseguí me lo voy a comprar, abre los ojos y me mira y dice oime pa saliste del negocio estás en la vereda, ya lo compraste ? No todavía no. Oime ganso estás en la vereda te dejaron salir con eso ? No, salí y no se dieron cuenta. Lo vas a comprar. Lo miro, miro la bateria, miro la puerta del negocio y le digo no lo voy a comprar, me lo llevo directamente. Te lo vas a afanar ? No, me lo llevo, no me lo afano, toma ( se lo revoleo y lo ataja con la izquierda ) y que hago con esto ? Guardalo en la mochila. Ok. Ahora vámonos a la mierda. Así cometí un delito en Tokio.
13 o 14 horas después de haber salido del hotel, regresamos, muertos, arrastrandonos, medio perdidos y finalmente encontrados. No hace aún 24 horas de arribados  y ya el cuentavueltas parece recalentado.
Pd: Mirta Ferrer perdida entre fotos de adolescentes medio degeneraditas y caminando más de ocho o nueve horas y Lost in Tokio no se como aún sigue viva 

viernes, 1 de agosto de 2014

CRÓNICA DE VIAJE A TOKIO - QUINTO DÍA

No dormirnos anoche. Llegamos a la una a la habitación y entre el Facebook y el watsap y Mariel recomendándole a Cecilia donde tenía que comprar las botas ( en plena madrugada ) y acomodar las valijas y la ropa y secuestrar todos los aménities del Sheraton ( incluidas dos toallitas mínimas de mano y pantuflas ) se nos hubieron las 2:30 y después las tres y ducha y al quinto piso a la confitería donde nos juntamos todos a desayunar y charlar. Previó hicimos todos el check out. En mi caso no pague sino que me devolvieron plata porque dado la tarjeta de crédito pedorra que me quedo luego del divorcio el depósito que me pidieron en garantía por el tercer día y que puse cash fue de us 320 y la habitación término saliéndome us 270. Sigue incolume la visa de mi hijo.
4:00 hs de Dubai, recién con el micro en la puerta aparecieron la hija y la sra del profe Valdecantos ( Mónica ) y subimos todos al transfer. Última vez por la autopista del jeque Zayed y al monstruo de aeropuerto, donde llagamos a las cinco. Trámites y caminata, pre embarque y aparecieron Lucas Brizuela y Santi Pauplis y dos más y tres más y ya somos más de veinte de Lanús
8:00 hs
Era la hora de la partida y estamos todos arriba pero en veremos ( modo pausa ). Va menos gente. Sube Carlitos al avión y le grita uno de la tripulación : !!vamos lanus, vamos lanus!! Es un argentino que está en la tripulación y es del barrio de Saavedra y se les puso a contar a los compañeros del vuelo sobre Lanús y el partido.
El avión es un Boeing 777- 200 es decir más con cien plazas menos que el anterior. Va a mitad de su capacidad así que varios de nosotros conseguimos una fila de tres o cuatro asientos para cada uno Carlos, Cecilia, Hernán, Carlitos y yo. Carli va en la columna de la ventanilla yo en la del medio ( tengo cuatro asientos para mi solo )
No duermo desde hace 24 horas y estoy frito y el vuelo es de casi diez horas. Me clave un touch de rivotril a ver si me ayuda a bajar porque estoy pasado de risca de desvelado.
9:00 hs de Dubai
Despegamos y en la pantalla del asiento se ve una cases colocada en algún lugar cercano a la nariz del avión y vemos el despegue como si estuviéramos sobre el tren de aterrizaje y luego las nubes y el cielo de frente.
El vuelo es hasta el aeropuerto de Haneda ( Tokio ) y vamos hacia el este directamente sin desvíos. Son 5236 millas o sea cerca de 8800 kilómetros y se estiman 9 hs y 15 minutos. Vamos del Medio Oriente hasta el Lejano  Oriente y nos va subiendo la carga emotiva junto con el cansancio. El arribo está planeado a Haneda a las once de la noche.
Viene el desayuno y luego espero poder dormir.
13:30 hs de Dubai
Estamos volando sobre China, a mitad de camino entre Kabul y  Beijing y apenas pasada la mitad del viaje.
En Buenos Aires son las 6:30 están desperezandose algunos y otros durmiendo, en Dubai son las 13:30 y
estamos en el uso horario de Bangkok, donde son las 17:30 hs y en Tokio las 19:30 hs. Faltan 4 hs 30 minutos para arribar a Japón y cortamos ya tres usos horarios contrarreloj. Yendo a lo importante dormí como un pajarito, y si ronque no lo se porque nadie me dijo nada ( sera que está lleno de japoneses y yo ronco en castellano )
13 hs de Dubai:
Pasa el carrito y se agotan las bebidas con alcohol, yo fiel al fin tónic ( parece que a Pauplis  y a Lucas la aerolínea estudia cobrarles un recargo )
15:30 hs  de Dubai
Vino Santiago Pauplis al asiento libre a charlar un rato, estamos a 750 millas de Tokio. Santi y Mariel me contaron que el avión esquiva Corea del Norte y Afganistán para evitar algún misil poco amistoso ( como si alguno lo fuera )
Con Santi al lado me clave tres fin tónics más, una esponja es este cristiano, pero de cerveza vino y vodka con jugo de naranja. Hay gente que tiene destilarías en las tripas.
Se comenta que Fly Emirates colocara en el asiento que ocupo Lucas un altar a una santa de Sudamérica La DIfunta Correa, por las botellas vacías que dejaron.
11: 04 hora de Tokio, lo abrazo a mi hijo y se me nubla la vista. Mi vida y la otra daría si hace falta y la  otra si  existe y hace falta para el y su hermana. Estoy contento y como siempre en estos casos me puse a llorar como un pavote